Chiquitina mía, ya sabes todo lo que pienso acerca de ti, todo lo que siento, cada uno de mis sentimientos, los cuales me has ido robando poco a poco...
Porque ya sabes que te necesito, que sin tus palabras yo no sería el mismo, que te has adentrado tanto en mi ser que hasta lo has hecho tuyo.
Lo que no sé si sabes es que cada vez que tú estás triste me rompes el alma, lo destruyes poco a poco, porque cada una de tus lágrimas es como una gota de veneno en mi corazón. Porque no soporto que me digas que estás mal y que la vida es una mierda, porque tengo tantas ganas de abrazarte que hasta me duele, solo por la simple razón de no poder hacerlo...
Porque me encantaría recogerte entre mis brazos y consolarte, intentar que todo tu sufrimiento se repartiera entre los dos para no tener que soportarlo tú sola, hacerte mía; limpiarte las mejillas, las cuales, están embadurnadas de lágrimas incoloras que le hacen a tu rostro un rasgo apenado.
Porque quiero que dejes de pensar en ello, porque aunque sea una situación trágica, es ley de vida, y por muy mal que te encuentres no puedes hacer nada para arreglarlo.
Te quiero mi niña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario